
Mi ordenador ha entrado en coma profundo. Las asistencias hospitalarias para ordenadores moribundos están en huelga y yo estoy desesperada por no poder acceder diáriamente a esta ventana desde donde miro, oteo y gulusmeo (como dicen en el pueblo donde vivo) a tantos y tantos amigos conocidos o por conocer. Yo creo que fue un atracón de bites alucinógenos o una indigestión de estimulantes blogs los que le han hecho desvariar y negarse a comenzar las rutinas que me llevan por estos mundos de Dios. Intentaré escaparme al ciberespacio desde otras puertas, otros ordenadores que no han sucumbido al mundo exterior y pasar, lo mejor que pueda esta agonía impuesta por un ordenador con gula extrema y empacho crónico. No creo que pueda dibujar retratos ni paisajes con pinturas ajenas, para rellenar con palabras de color mis pinturas necesito soledad, mi rinconcito y mis pinceles y ninguno de ellos me acompañarán hasta esas ventanas prestadas desde donde asomarme a vuestras casas, así que a pesar de mí misma voy a tener que hacer un pequeño parón obligada por los avaters de los chips (y no me refiero a las patatas fritas) Pues lo dicho, pasaremos la indigestión y volveré, (amenaza). Besos para todos
0 comentarios