RETRATO 5
...Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz...Mientras ella apagaba las velas, sus amigas cantaban. Muchas velas, muchos años y para todos una sonrisa.
El aire que expelían sus pulmones iba apagando una vela por cada año vivido y el pasado se asomaba entre las marañas deshilachadas que las candelas de colores iban dejando al extinguir su corta vida: Ella era niña y jugaba con su hermana, las dos solas, las dos una. Escuela de pueblo, correrías de chiquillas, vaquería a por leche, campo, huerta, olor a hierba recién cortada. El dinero escaseaba pero el cariño que la rodeaba era mucho. Responsabilidades de hermana mayor cuando su madre se fue con apenas cuarenta años. Ella temía llegar a esa edad y hoy sopla unas cuantas velas más, diez más. La vida no regala nada y suele cobrar por cada logro; unos pagan a regañadientes y otros con sonrisas. Ella era de sonrisas, es de sonrisas, de piropos, de palabras amables y guiños al corazón. Hacía la vida fácil a los que la rodeaban, se entregaba en cuerpo y alma a sus amigos, por ellos cualquier cosa. Encontró quien le abrigara en las noches frías del alma e iniciaron juntos un nuevo camino en la vida. Su meta unos chiquillos que alegraran las estancias de su vacía casa. No fue fácil, no. Muchas piedras hubieron de salvar para conseguir su deseo, muchos años de sufrimiento sin queja. La vida les hizo el regalo más preciado que puede ofrecer y llegó, como venida del cielo, una preciosa niña que les llenó su corazón. No hubo más, no vinieron más pero ella le agradecía a Dios cada día que le había regalado con su hija. Podría pasar como una mujer más en un mundo cualquiera, franca, humilde, en su bondad algo ingenua, el paso del tiempo no ha sabido arrancarle la inocencia del que confía en la gente, con problemas cotidianos, trabajando hasta la extenuación para salir de los apuros en los que la vida le metía, pero no lo es. Ella es excepcional desde su sencillez. Encontrarte por la mañana alguien que te recibe tras su mostrador de flores perpetuas, exóticas o sencillas como ella, con la sonrisa en la boca, siempre dispuesta a echarte una mano, siempre atenta a tus problemas, escucha, sí, escucha con el alma y con su corazón va desbrozando de espinas tu tristeza. Es excepcional porque valora cualquier instante en el que un amigo brille con luz propia y en muchas ocasiones es ella la que enciende la llama para sean los demás los que resplandezcan. Te hace sentir único con la sencillez del que halaga sin adular, del que te dice cómo te ve sin regalar palabras rimbombantes, exageradas, mece tu alma con caricias y te acuna en su seno con cariños sinceros como ella misma.
Sus velas se van apagando y sus amigas le siguen cantando:
... Te deseamos todas, cumpleaños feliz.
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guanachinerfe -